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miércoles, 19 de diciembre de 2018

Vicisitudes de los papeles de Alcalá-Zamora

Niceto Alcalá-Zamora y Torres, primer presidente de la II República española.

Ando estos días enredado, gentileza de los Reyes Magos, con el libro “Asalto a la República” (La esfera de los libros), recopilación de los diarios de don Niceto Alcalá-Zamora entre enero y abril de 1936, fecha en la cual fue destituido de la presidencia de la II República. Para los atraídos por la temática en cuestión, no dejan de revestir gran interés las confesiones en primera persona de uno de los principales actores del período republicano que, a través de su prosa algo enrevesada, va desgranando sus impresiones sobre los sucesos acaecidos durante los meses previos a la Guerra Civil.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Ian Gibson: de Gil-Robles a Mariano Rajoy


Tengo que felicitar a Gibson, mal que me pese: es mucho el mérito que tiene condensar en un furibundo texto anti PP de sólo 255 palabras tamaña cantidad de necedades y burdos trucos propios de un Fu-Manchú en horas bajas, mezclando el tocino con la velocidad sin ton ni son. Insisto, lo de este tío es realmente extraordinario.

Brigadas Internacionales, democracia y libertad

Brigadas internacionales.

El día 22 de octubre se inauguró en la Ciudad Universitaria de Madrid con la presencia estelar de José Carrillo, rector de la Universidad Complutense e hijo del aristócrata de Paracuellos, un monolito en honor de las Brigadas Internacionales. Esta misma semana, en el susodicho monolito alguien ha escrito la palabra “asesinos” y han aparecido destrozadas las flores que aportaban frescura y colorido al monumento en cuestión.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Sobre la Guía del Peregrino y la persecución religiosa (II)

Profanación de tumbas. ¿Habrá vileza más grande hacia nuestros fallecidos?

Conseguida una holgada mayoría por el Frente Popular tras las elecciones de febrero de 1936, merced a fraudes e ilegalidades más que como resultado del número de votos obtenidos en las urnas, continuó el acoso contra los católicos, denunciado en las Cortes por diputados derechistas que no fueron rebatidos. Favoreció la generalización de dicho acoso la imposición del poder desde las calles por parte de los revolucionarios y la dimisión del gobierno como defensor del orden legal vigente: violencia contra personas y bienes, prohibición de actos y liturgias católicas, profanación de cementerios… Estas arbitrariedades motivaron la protesta, tan enérgica como respetuosa, del cardenal Vidal ante el presidente Azaña, protesta que caería en saco roto.

Sobre la Guía del Peregrino y la persecución religiosa (I)

Quema de conventos en 1931, así comenzó la República soñada por la izquierda.

Se recoge en  la Guía del Peregrino de la Jornada Mundial de la Juventud editada por el Arzobispado de Madrid la siguiente reflexión: “Durante los años treinta del siglo pasado la Iglesia padeció en España la persecución religiosa más sangrienta que se conoce en la historia del cristianismo, con casi siete mil mártires: obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos. Medio millar ya han sido beatificados”.

Muy mal ha sentado en diversos ámbitos el anterior juicio y distintos medios y colectivos han puesto el grito en el cielo. Para los procomunistas de “El Plural” se trata de una “tergiversación de los obispos” encaminada a “adoctrinar a los jóvenes”, al tiempo que sí lamentan la muerte de catorce curas vascos asesinados por el bando franquista, el “silencio cómplice” de la Iglesia en el asesinato de Carrasco i Formiguera o en el exilio del cardenal Vidal y Barraquer, “opositor al golpe de estado”.

martes, 11 de diciembre de 2018

El Frente Popular (y VIII). Consideraciones generales


Creo que ha quedado demostrado que los gobiernos patrocinados por el Frente Popular fueron, a todas luces, ilegítimos. En su origen, pese a haber ganado las elecciones de febrero [hoy en día ya se sabe con certeza que no fue así], el número total de diputados frente populistas fue ilegalmente incrementado por numerosos fraudes en el escrutinio propiciados por la deserción del abatido presidente Portela, por la arbitraria actuación de la Comisión de Actas y por las flagrantes irregularidades cometidas en la segunda vuelta electoral. En su ejercicio, en el mejor de los casos al dejar patente constancia de su incapacidad para reconducir una situación revolucionaria (desórdenes, asesinatos, asaltos, incautaciones e ilegalidades varias) hacia cauces que hiciesen posible la convivencia entre españoles; en la peor de las situaciones al actuar en franca connivencia con los revolucionarios.  

El Frente Popular (VII). El punto de no retorno: muerte de la II República

Sobre la mesa el cadáver del diputado Calvo Sotelo.

El punto de no retorno en el largo recorrido hacia la guerra entre españoles se alcanzaría el 13 de julio. El día anterior había sido asesinado el teniente Castillo, oficial de la Guardia de Asalto condenado por su implicación en la insurrección del 34, amnistiado por el Frente Popular, readmitido en el cuerpo e instructor de milicias socialistas. Compañeros del asesinado teniente exigieron venganza y les fue suministrada por el ministro de Gobernación, Juan Moles, una lista de derechistas a detener. Escasa represalia debió de parecer a los fúnebres expedicionarios, que resolvieron secuestrar y asesinar a Calvo Sotelo y Gil Robles. Se salvó el último al estar ausente de su domicilio. No tendría Calvo tanta fortuna: fue sacado de su vivienda para posteriormente ser asesinado por una mezcla de guardias de asalto y milicianos socialistas afectos a Prieto y Nelken al mando de un capitán de la Guardia Civil, Fernando Condés, hombre de confianza de Prieto.

El Frente Popular (VI). Amenazas en las Cortes, violencia en las calles

Casares Quiroga.

En un contexto de tremenda polarización política y social, Gil Robles denunció en la durísima sesión parlamentaria del 16 de junio la situación revolucionaria (“Estamos presenciando los funerales de la democracia”) en que se hallaba el país, leyendo entre improperios y risotadas izquierdistas (según Zugazagoitia, Prieto observaba la escena “abochornado”) los siguientes datos estadísticos referidos a las violencias producidas desde el 16 de febrero: “411 iglesias incendiadas, asaltadas o destruidas; 269 asesinatos; 1.287 heridos; 381 centros particulares o políticos asaltados o destruidos; 43 periódicos asaltados o destruidos”. En la misma sesión, Calvo Sotelo apeló sin disimulo al ejército a sublevarse contra la anarquía reinante y firmó su propia sentencia de muerte (corroborada por “Mundo Obrero” al día siguiente) al declararse, demostrando no poco valor personal, fascista (declaración, por otra parte absolutamente legal: el ser fascista no era constitutivo de delito, pese a lo cual se justificó en manifiesta arbitrariedad la detención de numerosos derechistas alegando su condición de “fascistas”).

El Frente Popular (V). Un presidente beligerante


El primero de mayo desfilaban marcialmente por las calles de España, ante la permisividad del gobierno, milicias socialistas y comunistas, impecablemente uniformadas (“Puños en alto y dientes apretados”, recomendaba el diario “El Socialista”). Bajo la subversiva sombra de banderas rojas y retratos de Stalin, Lenin o Marx, cantando “La Internacional”, gritando consignas como “Rusia sí, España no” y exigiendo la cabeza de distintos líderes derechistas (personificados en grotescos muñecos que fueron arrastrados por la multitud), fácil es suponer la impresión que las distintas concentraciones habrían de producir entre la opinión pública anti revolucionaria. 

El Frente Popular (IV). Un golpe de estado y una declaración de guerra en las Cortes


Finalizado el convulso mes de marzo, iniciaron abril los partidos componentes del Frente Popular ocupados en su siguiente maniobra, tan incongruente como ajena a cualquier escrúpulo legal, encaminada a hacerse con el control de todos los resortes del poder: la expulsión del presidente de la República Alcalá-Zamora, al que tanto tenían que agradecer, culminada el día 7 bajo la peregrina argumentación de que el decreto de disolución de las Cortes promulgado por éste y al que debía el Frente Popular su llegada al poder era innecesario (si bien en cada ronda de consultas con los distintos grupos políticos los jefes izquierdistas habían aconsejado encarecidamente a don Niceto que disolviese las Cortes). 

De esta forma, el Frente Popular, erigido en juez y parte en detrimento del Tribunal de Garantías Constitucionales, se negaba a sí mismo, en suprema incoherencia, la legitimidad de origen. Según el diputado Fernández Castillejos, "las segundas Cortes de la República inauguran su mandato con un golpe de estado". Gordón Ordás hablaría del "tremendo resbalón dado por las Cortes al destituir al señor Presidente mediante un procedimiento anticonstitucional" y calificó tal hecho de "monstruoso". Para Martínez Barrio "nos habíamos lanzado por uno de esos despeñaderos históricos que carecen de toda posibilidad de vuelta".

El Frente Popular (III). El avance de la revolución


El 19 de febrero se formaba un débil gobierno, heredero espiritual de la revolución de octubre, compuesto exclusivamente por republicanos de izquierda y presidido por Azaña que no tardaría en verse sobrepasado por los acontecimientos. El primer mensaje del nuevo presidente fue conciliador y de elevada altura moral (“El gobierno se dirige a los españoles con palabras de paz”) y a él se asieron con alivio las derrotadas y atemorizadas derechas, dispuestas en su mayoría a buscar caminos de concordia, como a un clavo ardiendo. Según el republicano Mariano Ansó, ministro de Negrín durante la Guerra Civil, “Casi todos los grupos de oposición correspondieron con declaraciones en las que mostraban su sumisión a la legalidad”. Un desalentado Gil Robles renunciaba momentáneamente a ser la cabeza visible de la CEDA.

lunes, 10 de diciembre de 2018

El Frente Popular (II). Un documento demoledor


Disueltas las Cortes por un decreto del 7 de enero y convocadas las elecciones para el 16 de febrero de 1936, el 15 de enero veía la luz el manifiesto que sentaba las bases del Frente Popular. El principal redactor del trascendental documento y destacado protagonista en las conversaciones para llevar la alianza a buen puerto, Sánchez Román, retiró su apoyo al mismo al ser incluidos los comunistas por imposición de Largo Caballero. 

El Frente Popular (I). El origen de la alianza


¿Se pueden calificar de legítimos los gobiernos sostenidos por el Frente Popular entre febrero y julio de 1936? ¿Cumplían y hacían cumplir la ley o España se deslizaba inexorablemente por la resbaladiza senda de la anarquía? ¿Era real o no la amenaza revolucionaria procedente de las formaciones más exaltadas del Frente Popular? Éstas son las preguntas a las que creo que hay que responder para discernir si la sublevación cívico militar (expresión utilizada por primera vez en un periódico gallego apenas iniciada la contienda) de julio de 1936 contra el Frente Popular puede entenderse como una dramática pero inevitable reacción defensiva de buena parte de la población. Inicio hoy, 75º aniversario del comienzo del fatal enfrentamiento armado entre españoles, una serie de artículos en Batiburrillo dedicados a exponer mi punto de vista sobre tal asunto.

Los mensajes “Pásalo” y la explotación del triunfo

Ángel Galarza Gago, ministro de la Gobernación en 1936. A su izquierda el miliciano Justiniano García, que se preciaba de asesinar con sus propias manos, ahogándolos, a los presos de Santa Úrsula en Valencia, convertido en sede del Servicio de Inteligencia del Frente Popular.

Un corresponsal me reprocha, amigablemente, que haya retransmitido un mensaje en el que se anunciaba la posible voladura de la Cruz del Valle de los Caídos por decisión gubernamental. Aseguraba que es inconcebible que desde un Gobierno se pudieran llevar a cabo medidas semejantes. Le contesto con las siguientes líneas:

Querido amigo: ¿realmente tú crees incapaz a este Gobierno de mandar volar la Cruz del Valle de los Caídos? Desde luego, como no soy demócrata (de esta democracia del terror), me parece muy bien que pienses como quieras. Pero, me permito hacerte las siguientes consideraciones:

Democrático discurso de Dolores Ibárruri


La nueva corporación municipal de Elche, a cuya cabeza está la alcaldesa popular Mercedes Alonso, ha decidido cambiar la denominación de un jardín público que honraba a la memoria de la comunista Dolores Ibárruri y, al tiempo, rebautizar una avenida con el nombre de Vicente Quiles, alcalde de la ciudad en las postrimerías del franquismo.

La decisión, que el PP ha justificado alegando que “la Pasionaria no tiene ninguna relación con la ciudad”, ha originado la consiguiente avalancha de protestas procedentes de las nutridas filas de los desmemoriados históricos. Entre los cabreados con la cuestión están IU, Partido Humanista, PCPE, PCPV, Sindicato de Estudiantes Independientes, Colectivo Ecologista Margalló y republicanos varios: entienden desde estos colectivos que Dolores Ibárruri fue “una incansable luchadora por los derechos de la mujer, la democracia y los derechos de los trabajadores” y que semejantes medidas constituyen “flagrante violación de la Ley de la Memoria Histórica”. No menos se han ofendido los procomunistas redactores de “El Plural”, al entender que se ha demostrado “un absoluto desprecio a la memoria de la Pasionaria”. 

sábado, 8 de diciembre de 2018

Reseña sobre "¿Fue Franco un general golpista?"


Han tenido el 13 de junio en el Diario Deia, afín al PNV, la enorme cortesía de hacer una pequeña referencia a mi modesta persona a causa de un artículo sobre Franco publicado el día 10 de este mismo mes. Cortesía, por otra parte, tan inmerecida como malintencionada a tenor de lo escrito por el anónimo autor de la reseña.

Los juicios de residencia (Rendición de cuentas)


Con motivo del trasiego de cargos políticos a que está dando lugar el resultado de las pasadas elecciones municipales y autonómicas, unido al que se espera en las nacionales del año 2012, me ha venido a la mente un librito hace tiempo leído y que conservo: "Virreyes españoles en América", cuya lectura me había resultado amena. Incluso muy interesante, por tratar de conocimientos y conceptos que para mí eran nuevos, entre ellos los "Juicios de residencia".

Actualmente, los cesantes en algún cargo político no dan cuenta alguna de su actuación. Y sin embargo, a la vista está, son numerosos los que dan la sensación de haber prevaricado para enriquecerse o favorecer a sus amigos. O al menos hay sospechas vehementes de ello. Es más, ¿de dónde esas riquezas súbitas e injustificadas que no se preocupan en ocultar? No podemos decir que afecte a todos, por la razón de que no hay nada absolutamente malo o bueno, pero es evidente que predomina lo inconfesable.

viernes, 7 de diciembre de 2018

¿Fue Franco un general golpista?

FRanco con Alcalá-Zamora.

Con el pretexto de la publicación del “Diccionario Biográfico Español” por la RAH, desde distintos medios izquierdistas se ha intentado disimular la monumental hecatombe socialista en las pasadas elecciones y apartar la atención de otros problemas infinitamente más graves haciendo resurgir con inusitado vigor la todavía polémica figura de Francisco Franco. Diversos estudiosos han acudido prestos a la urgente tarea y han brindado sus apreciaciones sobre el denostado general, rescatando y poniendo al día todos los tópicos de la no por antigua menos eficaz propaganda antifranquista.

jueves, 6 de diciembre de 2018

El diccionario de la discordia


Andan más cabreados que monas los colegas de Público a consecuencia de la publicación de los primeros veinticinco tomos del “Diccionario Biográfico Español” editado por la Real Academia de la Historia, que fue presentado el pasado jueves. La razón del monumental enfurruñamiento es el “partidismo” que detectan en el citado diccionario al no ajustarse a los dictados de la Memoria Histórica y no dar la correspondiente caña al ex presidente Aznar.

El dictamen del TC y el pensamiento de Ayn Rand


Uno de mis contactos me ha remitido este texto sobre Ayn Rand:

"El 2 de febrero de 1905 nació en San Petersburgo la filósofa y escritora Alissa Zinovievna Rosenbaun, más tarde nacionalizada USA y conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand. Falleció en Nueva York el 6 de marzo de 1982. De su novela “La rebelión de Atlas”, saco el siguiente párrafo":

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican, no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias, más que por el trabajo y que las leyes no le protegen a usted contra ellos,  sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada".

La descripción encaja perfectamente con la España actual, la España de la Transición. Patente está la reciente sentencia del Constitucional sobre Bildu: que las leyes no le protegen a usted contra ellos.