Ando con el
cerebro un tanto obnubilado, pues una duda a la cual no encuentro fácil
solución ha conseguido atenazar hasta límites insospechados mis ya de por sí maltrechas conexiones neuronales. Les pongo en antecedentes, pues la historia
tiene su enjundia.
Causante de mi
desdicha ha sido la idea –que en su momento me pareció una buena idea– de
rebuscar en la cosa del internés el artículo de opinión
más cafre de la semana para tributarle al correspondiente articulista merecido
y público reconocimiento por su encomiable labor. Y así, buscando por aquí,
buscando por allá, he encontrado un artículo de una tal Mercè Rivas digno de optar con toda justicia al
premio, aunque tan sólo fuese por la aberrante contradicción que encierra su
encabezamiento: “Sí a la vida, al aborto y a la dignidad”.


















