Y al final,
los montes parieron el ratón. Como mucho nos temíamos, Mariano Rajoy (
Ave, Cᴂsar) ha terminado decantándose por María Soraya Sáenz de Santamaría para actuar como portavoz del grupo parlamentario del PP en el Congreso. ¿Razones?:
"porque tiene conocimiento, experiencia, trabaja, tiene empuje e ilusión". Cualidades que para nada pudimos comprobar en el debate en el que participó en
Telemadrid en la pasada campaña electoral.
Concurrían por el PP: Miguel Arias Cañete, Soraya Sáenz de Santamaría y Ana Mato. Por el PSOE, Elena Valenciano, Antonio Hernando y Ramón Jáuregui. La verdad es que -y me duele decirlo- Ramón Jáuregui se hizo inteligentemente con los mandos del debate. A Soraya le dio por liderar al equipo popular y -creanme- resultó un verdadero desastre. Ana Mato casi ni habló, y Arias Cañete se dedicó a soltar sus habituales coces sin excesivo éxito. Noté en Soraya -si no, no lo diría- una abrumadora falta de tablas que me demostró que de las cualidades señaladas por Rajoy (conocimiento, experiencia, trabajo, empuje e ilusión) de verdad, de verdad, sólo tiene las tres últimas. Son necesarias pero no suficientes.