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sábado, 17 de noviembre de 2018

El 'procatalanismo' de Zapatero

ZP y Montilla

Un presidente del Gobierno digno de tal nombre debería cuidarse muy mucho de manifestar en público sus preferencias por un determinado lugar de España. Entre otras razones, porque su deseable menester como presidente de todos los españoles, sea cual sea el origen o la condición de éstos, quedaría al menos seriamente en entredicho. Sin embargo, se trata de Zapatero, al que, no sólo no le importa establecer divisiones de categorías entre españoles, sino que precisamente basa en esa misma actitud su estrategia política y de mantenimiento en el poder. De ahí que haya declarado sin ambages, e incluso en la sede de la soberanía nacional, su 'procatalanismo'.

viernes, 16 de noviembre de 2018

El 'Caso Bono' dará todavía más de sí

José Bono, presidente del Congreso de los Diputados en 2010.

Una vez más, la Fiscalía General del ladino Conde Pumpido ha demostrado poseer el don de la oportunidad: Hace pública su negativa a investigar a Bono y su ingente patrimonio justo el mismo día en el que se anuncia su separación matrimonial. Desde luego, no cabe atribuir la simultaneidad de tales hechos al puro azar: En todo lo que atañe al Gobierno de Zapatero y sus resortes y adláteres, las casualidades sencillamente no existen. En este caso, se pretende que cale en una opinión pública especialmente sensibilizada ante este tipo de avatares el siguiente mensaje: Es el momento de dejar en paz al pobre (por supuesto, sólo en el sentido espiritual) señor Bono, que bastante tiene ahora con afrontar además las dolorosas consecuencias de una ruptura sentimental.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Cuánto le costará a España


A Zapatero se le notaba incómodo en su sexto Debate sobre el estado de la Nación como presidente. Desde el momento en el que subió a la tribuna de oradores. Acostumbrado a echar mano del populismo barato (aunque carísimo para nuestros bolsillos) para intentar salir del trance, le malhumoraba que esta vez se le impidiera sacar algún majestuoso conejo, por supuesto que pagado por todos, de su eximia y otrora mágica chistera, ahora venida a menos. Y es que, afortunadamente, Obama, Merkel y Sarkozy le han hecho ver que, en efecto, la fiesta se ha terminado definitivamente: Nada de volver a disparar con pólvora del rey, se acabó tirar del déficit. Así pues, no tuvo más remedio que limitarse a enumerar unas medidas que en su momento se vio forzado a tomar, como tales enumeradas con muy escaso entusiasmo.

Recuerdos, ya superados, de un hincha sufridor


Confieso que un niño tan introvertido, retraído y absorto en sus comics como lo era yo no sintió el menor interés por el fútbol hasta los once años bien cumplidos. La celebración del Mundial de 1982 en España, todo un acontecimiento histórico, y como tal omnipresente en las televisiones de nuestros hogares hasta su clausura, me hizo ver que ese deporte capaz de movilizar a las masas era mucho más que aquella famosa definición de Alfonso Guerra, y que ciertamente yo por aquel entonces corroboraba: Veintidós tipos en pantalón corto corriendo alrededor de una pelota. 

miércoles, 14 de noviembre de 2018

El ministro quiere detenciones


'El Ministro quiere detenciones, y habrá detenciones'. Todavía resuenan las escalofriantes palabras de cierto comisario de Policía, sin duda rubalcabiano, que instaba taxativamente al cumplimiento de la consigna política y gubernamental de rigor. Y vaya si las hubo: Concretamente la de un matrimonio que tuvo la mala suerte de aparecer en una fotografía enarbolando una bandera nacional cerca del entonces Ministro de Defensa, José Bono, en una manifestación en memoria de las víctimas del terrorismo. El orgullo herido de quien se creía merecedor de la ovación general, y que en cambio obtuvo increpaciones que él mismo se encargó de convertir en agresiones físicas, exigía en efecto la adopción de alguna represalia. Y nada más ejemplarizante que señalar como delincuentes en potencia a dos ciudadanos anónimos y, en principio, pacíficos y de vida modélica; pero, ay, que cometían el delito de ser afiliados del PP. Porque esa y no otra, la de la militancia política, fue la razón de unas detenciones que posteriormente la Justicia confirmaría como ilegales.

Delito de lesa corrección política


Los perversos efectos  de los paradigmas progres empiezan a percibirse con toda su crudeza. La dictadura de lo políticamente correcto, implacable enemiga de la libertad de expresión, se erige ya como el principal instrumento del zapaterismo para controlar nuestras ideas, nuestras opiniones, nuestros pensamientos. Qué mejor medio además para imponer y hacer realidad ese proyecto de ingeniería social que es norte de su programa político: Todos, absolutamente todos hemos de asimilar acríticamente las pautas y consignas de rigor. Y ay de quien se desvíe mínimamente del camino trazado.

martes, 13 de noviembre de 2018

Sentencia 'Estatut', un pastel indigerible

Sede del Tribunal Constitucional de España

Que el Tribunal Constitucional acabe dando pábulo a buena parte de las pretensiones del nacionalismo no es algo que haya de extrañarnos a estas alturas. Es más, en lugar de limitarse a ejercer de intérprete supremo de nuestra Carta Magna, ha venido desempeñando durante la democracia fundamentalmente otro papel, de índole eminentemente político: El de coadyuvar, bajo Gobiernos y mayorías parlamentarias de diversos colores, a que quienes no creen en la unidad de España puedan 'sentirse cómodos' dentro del régimen constitucional; incluso a costa de debilitar y desnaturalizar a éste. 

Contra el 'burka', Alianza de Civilizaciones


Contra todo pronóstico, el Senado ha aprobado una moción del PP que insta al Gobierno a prohibir el uso del 'burka' y de la 'niqab' en los espacios públicos. En efecto, ha sido toda una sorpresa, ya que el PSOE, pese a que su partido-hermano catalán se ha visto obligado a tomar o adherirse a tal medida en diversos ayuntamientos, no se avino a apoyarla e incluso había negociado con los demás partidos una alternativa etérea y hueca. ¿Se han alegrado sin embargo las y los irreductibles feministas que pueblan los escaños socialistas y de la izquierda en general ante lo que no deja de ser un avance, siquiera pequeño, en la igualdad de derechos (de la que, que sepamos, son tan dignas las mujeres de Occidente como las del Islam)?

domingo, 11 de noviembre de 2018

Subir impuestos es socialista

Con la única y honrosa excepción de Castilla-La Mancha (de momento), todas las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, en solitario o en coalición, han decidido subir impuestos. ¿Mera casualidad? En absoluto: Aumentar la presión fiscal va en los genes de todo socialismo que se precie. Sus típicas políticas, puramente intervencionistas y basadas en un crecimiento exponencial del gasto público, acaban generando irremisiblemente una deuda y un déficit en las cuentas públicas que se hacen cada vez más insostenibles; y dado que los Gobiernos socialistas suelen resistirse a reducir drásticamente el gasto y ese gran aparato burocrático-administrativo que se ha ido erigiendo, prefieren obtener ingresos vía incremento de impuestos.

sábado, 10 de noviembre de 2018

El retorno de la izquierda antisemita


El controvertido abordaje israelí de la embarcación proterrorista Marvi Marmara, presentado meramente como una masacre vilmente orquestada por el Estado judío, ha sido el pretexto perfecto para que el antisemitismo de izquierdas vuelva por donde solía y dé rienda suelta a sus peores instintos. Qué lugar más apropiado que en la Universidad Autónoma de Madrid, acreditado albergue de todo tipo de totalitarismos, para que reaparezcan hordas de ociosos y haraganes de la ultraizquierda antisistema, pertenecientes a esa misma especie que, con su inevitable y repelente estética 'perroflauta', empezara a adquirir notoriedad por su impetuosa toma de las calles a propósito de la guerra contra Sadam Hussein. El objetivo de su última salida a escena, igualmente edificante: Entre aclamaciones a la intifada, linchar a un científico que comete el imperdonable delito de ser israelí. Escalofriante y violenta exhibición de judeofobia que habría hecho las delicias del mismísimo Adolf Hitler.

Pero vayamos ahora a la izquierda supuestamente más civilizada y moderada: La organización del Desfile Gay de Madrid, copada desde hace años por el PSOE y sus adláteres, ha retirado la invitación cursada a un grupo de homosexuales israelíes. La excusa aducida, el 'peligro de seguridad' que conllevaría su presencia, hace todavía más lamentable tan vergonzante veto: En tal caso, quienes presumen de defender con denuedo los derechos de las minorías se pliegan en realidad a las amenazas de aquellos que, allí donde imponen su ley, persiguen, encarcelan y matan a quienes precisamente se les descubre o exteriorizan su condición homosexual. Queda de nuevo de manifiesto que la protección de determinados derechos que se atribuye en exclusiva el PSOE se reduce a una pose electoralista.

Aunque, claro, si para los zerolos y zerolas y demás ínclitos e ínclitas de la mariprogresía resulta incompatible ser gay y de derechas, qué menos que también lo sea ser gay y judío. Así pues, que paguen justos por pecadores.

Autor: Pedro Moya
Publicado el 9 de junio de 2010

Hayek vence a Keynes


Divertida alegoría del auge y caída del keynesianismo, fenómeno macroeconómico cuyas secuelas padecemos en las economías desarrolladas. La cruda experiencia de la actual depresión económica ha vuelto a demostrar, al igual que tras el 'crack' bursátil de 1929 y la crisis del petróleo en 1973, que las recetas basadas en la política monetaria expansiva y en el gasto público son absolutamente perjudiciales y contraproducentes. Además, lejos de contener y aliviar las consecuencias de las crisis, las alargan y agravan. De nuevo, un muy popular, pródigo, atractivo y 'glamoroso' Keynes (todo un acierto que se le represente como un seductor) acaba sucumbiendo ante un Hayek escasamente reputado, frugal, nada cautivador y más bien adusto, pero mucho más apegado a la realidad y mejor conocedor de la limitada condición humana.

Toda una lección de economía aplicada en apenas seis minutos, a ritmo de rap.


Autor: Pedro Moya
Publicado el 9 de junio de 2010

La izquierda zapaterina no ha sucumbido... al menos todavía

ZP y una de sus ministras, la Defensa.

Hay quien, tras sonoros y repentinos renuncios en materia de política económica, hasta se había hecho ilusiones. Pero, pese a todo, las esencias y los propósitos del zapaterismo se mantienen aún vivos, y de qué manera. Y así será mientras continúe disponiendo de los resortes del poder, por poco tiempo que le pueda quedar para hacer uso de ellos. Bien pronto hemos tenido la oportunidad de comprobarlo: Un nuevo reglamento aprobado por el Ministerio de Defensa que encabeza la pacifista y nacionalista 'quebecquiana' Chacón ha supuesto la prohibición de que se rinda honores militares a las imágenes religiosas.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Con Israel y la libertad, contra Hamás y el integrismo


La pulsión suicida de la prensa occidental, al menos de gran parte de ella, es ya proverbial. Basta con hacer un somero repaso a las páginas de información internacional de cualquier periódico europeo o norteamericano (con muy escasas excepciones) para caer en la cuenta: El trato generalmente condescendiente hacia los terrorismos, a los que se suele representar como movimientos populares de resistencia o liberación, a menudo heroicos, o la indisimulada simpatía dispensada a determinados dictadores, sobre todo si se declaran de izquierdas o antiamericanos, están a la orden del día. Desde luego, pintar los asuntos exteriores con un halo de romanticismo puede resultar una válvula de escape ante nuestra esencialmente aburrida y democrática normalidad, pero casa bien poco con los valores y principios de libertad que distinguen a Occidente y que, como tales, deberían ser divisa de la prensa libre, que de esta manera más bien contribuye a horadar.

Durán, "El Patriota"

¿Pero cómo no le iban a aplaudir en la bancada socialista? ¡Si acababa de asegurar la permanencia en el escaño, con el consiguiente sueldo y las correspondientes dietas, de tantísimas señorías, al menos durante unos pocos meses más! Ahora bien, cabe reconocer que la ovación acabaría extendiéndose hacia buena parte de la prensa (tanto catalana como del resto de España), cuyos cronistas y opinadores (no todos afines al PSOE, por cierto) se han lanzado a glosar y alabar la responsabilidad y el 'sentido de Estado' del portavoz nacionalista catalán: Una vez más, Cambó redivivo en las Cortes.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Gobierno a ritmo de yenka

Zapatero y la ministra Salgado.

La mentira es el estado natural del Gobierno socialista. El zapaterismo necesita del embuste como el respirar: Mintiendo llegó a La Moncloa (dando pábulo al infundio de los terroristas suicidas del 11-M), engañando ganó las últimas elecciones (negando la inminencia de la crisis económica) y ocultando la cruda realidad pretende mantenerse en el poder (anunciándonos cada dos por tres la recuperación de nuestra economía). Hasta el punto de que uno puede afirmar sin temor a equivocarse que decir mentira y Gobierno a la vez se ha convertido simple y llanamente en una redundancia.

Sigamos la senda británica


El Gabinete liberal-conservador británico, tras los tiras y aflojas que cabía esperar de concretas diferencias entre los dos partidos que lo conforman, ha presentado recientemente su programa de Gobierno. Y lo cierto es que, con algunos matices, supone toda una enmienda a la política intervencionista que caracterizara al fenecido mandato de Gordon Brown: En general, las iniciativas pactadas entre conservadores y liberal-demócratas parten de la premisa de que la recuperación económica ha de pasar por despojar de poderes e instrumentos al Estado para devolvérselos a la sociedad civil. Afortunadamente, la nueva coalición que regirá los destinos del Reino Unido se ha inclinado definitivamente, y pese a todo, por más libre mercado y menos burocracia.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

La declaración de Cartagena

Teatro romano de Cartagena (Región de Murcia-España)

Es ya de por sí gratificante que se plantee una alternativa que se atreva a poner en cuestión un modelo de política cultural, el vigente bajo el Gobierno socialista, caracterizado por el intervencionismo, el amiguismo y el sectarismo, y cuyo objetivo primordial es contentar a determinados 'lobbies' de la progresía para lograr adhesiones inquebrantables. El Partido Popular ha presentado en forma de declaración programática sus propuestas en materia de cultura, y tuvo a bien hacerlo en un marco verdaderamente incomparable: La bella y bimilenaria ciudad de Cartagena, inmensamente rica en evocaciones y manifestaciones históricas y culturales.

martes, 6 de noviembre de 2018

El 'marxismo' del Gobierno


Una de las frases más célebres del genial actor y humorista Groucho Marx, con la que criticaba sarcásticamente la naturaleza camaleónica de tantísimos seres humanos, es la que reza así: 'Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros'. Pues bien, esa filosofía eminentemente 'marxista' se aplica perfectamente al repentino 'cambiazo' del presidente Zapatero ante el ultimátum que prácticamente al unísono le dieron Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y... su idolatrado Barack Obama.

A lo que nos conduce el populismo zapaterino


Tantos años de populismo de raigambre peronista sólo podían desembocar en ese 'recorte de derechos sociales' que han acabado realizando los mismos que lo mentaban como espantajo contra la derecha. Porque al final ha sido el PSOE del muy 'progre' Zapatero, acuciado por el eje París-Berlín y una inesperada llamada procedente de la mismísima Casa Blanca, el que para acometer la reducción del déficit público ha bajado el sueldo a los funcionarios, ha congelado las pensiones, ha elevado el precio de los medicamentos... y ha eliminado el 'cheque-bebé', una de sus grandes medidas flagrantemente electoralistas que, al igual que aquella dispendiosa deducción de 400 euros, queda finalmente en agua de borrajas. Lo peor de todo es que esta historia ya la conocemos: De nuevo, el nivel de vida de los españoles se ve sensiblemente mermado bajo un Gobierno socialista. No hay más que recordar las vicisitudes de la época felipista, especialmente en sus estertores.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Educación: Un pacto imposible

Cospedal y Gabilondo.

Estaba cantado. Las reuniones entre el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no podían desembocar sino en el fracaso más absoluto. En realidad, el Gobierno socialista no tenía la menor intención de alcanzar un pacto de Estado en materia de educación; a no ser, claro, que pudiera imponerle un trágala al principal partido de la oposición. En este caso, no se trata tan sólo de que este PSOE de Zapatero, sectario hasta la médula, sienta alergia por cualquier acuerdo de mínimos con su detestado rival político: La supervivencia de la identidad de la izquierda parece pasar por la apropiación en exclusiva de una supuesta defensa a ultranza de una educación y una 'cultura' 'públicas', frente a la tentación 'elitista' y 'privatizadora' que, según nos advierten, distingue a la derecha. Típica consigna propagandística que continúa difundiéndose pese a la catástrofe sin paliativos provocada por veinte años de un modelo educativo, el de la LOGSE, que, basado en la nefasta teoría constructivista del aprendizaje, ha dejado a nuestra enseñanza pública a la altura del betún.