miércoles, 19 de diciembre de 2018

La cabra etarra sigue tirando al monte



Desde aquel día de octubre de 2011 en el que la banda armada ETA anunciaba en un comunicado el fin de los atentados terroristas, muchos hemos sido los que nos hemos mostrado escépticos con respecto a la veracidad de dicho anuncio. No por capricho, sino por toda una serie de indicios que permiten sustentar la tesis de que el supuesto fin de la violencia obedecía más a motivos estratégicos con posible fecha de caducidad que al sincero propósito de los etarras de dejar de matar.

El hecho de que los etarras ni entregasen las armas, ni se disolvieran ni se arrepintiesen de nada, fomentaba las sospechas acerca de la franqueza etarra. Estas sospechas no dejaron de ser alimentadas públicamente, tanto desde la propia banda terrorista como desde su entorno, con lo cual es absolutamente lícito que no se diese la más mínima credibilidad al anuncio de los etarras.

Y, por si fuese poco todo lo anterior, nuevos ingredientes han venido a salpimentar los comprensibles recelos hacia los de la capucha. El día 14 de este mes fueron detenidos en Francia tres etarras armados y en posesión de material para fabricar artefactos explosivos de los que hieren y matan, no petardos de verbena de pueblo; hace tres días el ministro de Interior, señor Fernández Díaz, reconocía que ETA está reconstruyendo su aparato logístico y extorsionando a comerciantes vascos. El próximo domingo, Batasuna tiene  previsto homenajear en San Sebastián al recientemente fallecido fundador de ETA… demasiadas pistas, verdaderamente, nos están dando los etarras para que no sepamos a qué atenernos en cuanto a sus verdaderas intenciones. ¿Cómo creer, visto lo visto, que el tiro en la nuca y la bomba lapa, únicas y verdaderas señas de identidad de los terroristas, ya sólo forman parte del pasado?


Finalizo con un macabro desatino. De los 156.322 € que Amaiur va a recibir por su presencia en el Congreso de los Diputados, 7.463 son “para gastos de seguridad”: sin duda semejante esperpento hará las delicias del más trastornado entusiasta del humor negro.

Autor: Rafael Guerra
Publicado el 25 de enero de 2012

1 comentario:

  1. Lo dicho anteriormente, eres todo un visionario, un profeta del futuro, alguien que siempre ve el porvenir y nos lo anuncia. No te da vergüenza releerte, parece que deseas que se cumpla tu profecía.

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