martes, 18 de diciembre de 2018

Cristina Cifuentes, una delegada con lo que hay que tener

Cristina Cifuentes.

Ya iba siendo hora de que la Comunidad de Madrid contara con un delegado del Gobierno, en este caso delegada, que dispusiera del raciocinio necesario para poner su cargo al servicio del cumplimiento de la ley y garantizar así la seguridad ciudadana, tan deteriorada en los tiempos de su antecesora. Bien, pues Cristina Cifuentes parece la persona adecuada para que ese cargo deje de ser el de un simple monaguillo en auxilio de tan lamentable facción de la sociedad, afortunadamente muy minoritaria, que conocemos como indignados (cuando en realidad son indignantes) y que la izquierda irresponsable (valga la reiteración) ha mimado hasta la saciedad mientras gobernaba, consintiendo todos los atropellos de niños malcriados y pataleantes, cuando no las amenazas directas a los participantes de las JMJ con motivo de la visita del Papa.


Cristina Cifuentes ha demostrado ya, en cuatro días, que no está dispuesta a que se le escape el control de las calles de Madrid ni se infrinja la legalidad en perjuicio de los ciudadanos. Así, hemos visto cómo ordenó impedir el pasado fin de semana que los indignados tomasen de nuevo la Puerta del Sol, una cuestión casi menor para una Policía que ahora sí se sabe respaldada y recibe instrucciones precisas. También cómo ordenó desalojar en la estación del metro en Callao a otro grupo de esa misma gentuza que había asaltado el vestíbulo al grito de "Yo no pago" y que impedía que la gente abonara el billete. Por si fuese poco, requerimiento judicial en mano, la Delegada ha ordenado hoy mismo el desalojo de un grupo de okupas en un edificio del centro de Madrid, asunto que se ha saldado sin incidentes.

En resumidas cuentas: Cristina Cifuentes da la impresión de ser esa persona eficaz y necesaria a cargo de la Delegación del Gobierno en Madrid. Un cargo que en los últimos años brillaba por su ausencia respecto al cumplimiento de la Ley, ya que la anterior delegada se dedicaba a contemplar el paisaje, dicho mediante un eufemismo bondadoso para calificar a quien más bien parecía disfrutar con el "todo vale" de la ultra izquierda.

Autor: Policronio
Publicado el 19 de enero de 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios moderados.