jueves, 8 de marzo de 2018

Semana Santa republicana (I)

Banderas republicanas en edificios públicos, un acto que se produce anualmente a sabiendas de que incumple la Ley. Claro que, la izquierda y la Ley no parecen llevarse demasiado bien.

14 de abril del 2006. 75º aniversario de la proclamación de la Segunda República Española. PSOE e IU colocan banderas republicanas en las barandillas de los ayuntamientos para celebrar el acontecimiento. Se ve que quieren repetir la experiencia. Nosotros, en su lugar, ya habríamos escarmentado.


Pero ¿sabían cómo fue la Semana Santa de 1932, un año después de la pasada republicano-izquierdista? Bien, bajo la férula de un gobierno masónico (nueve de los once miembros del gabinete pertenecían a la orden secreta que dice ser "apolítica") al aproximarse la Semana Santa, los hermanos mayores de las cofradías sevillanas hicieron saber su propósito al gobernador civil de Sevilla de suspender las tradicionales procesiones debido a la furia antirreligiosa desatada por las turbas anticlericales tan del gusto de Zapatero. A pesar de las razones económicas y las garantías de seguridad ofrecidas por Gobernación así como del aliciente de la presencia del Presidente de la República y varios ministros, las Cofradías del Cabildo persistieron en su negativa, aduciendo además que las procesiones ni eran un festejo ni era razón suficiente los beneficios económicos que la ciudad de Sevilla pudiera extraer de las celebraciones religiosas. Había en la respuesta del mundo cofrade sevillano una clara crítica al atropello a las conciencias por parte del sistema jacobino, el sectarismo imperante y la sañuda persecución oficial a todo lo religioso.

Hubo acierto en la decisión de las cofradías. La Cofradía de la Estrella resolvió salir el Jueves Santo y fue atacada por unos bárbaros muy del gusto zapateril (republicanos y progresistas) que apedrearon el Cristo de las Aguas y arrojaron contra la Virgen de la Estrella dos petardos.

La Semana Santa de 1932, la primera Semana Santa republicana, se quedó sin procesiones. Pocos días después, en el Barrio de la Macarena, la histórica iglesia de San Julián era pasto de un incendio iniciado en varios puntos a la vez. La cantidad de obras de artes desaparecidas entre las llamas fue impresionante. ¿A ésto quieren volver el PSOE e IU? Bueno, pues que recuerden cómo acabó la historia. Igual así se lo piensan dos veces.

Autor: Smith
Publicado el 14 de abril de 2006

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios moderados.