miércoles, 7 de marzo de 2018

Ahuyentando espíritus...

Acabamos de conocer las tres condiciones que los asesinos de la banda terrorista ETA acaban de imponer al decadente Gobierno de José Luis Rodríguez para la consolidación del "proceso": 1ª Examinar las bases del "conflicto" y demostrar la voluntad de encontrar una salida. 2ª Construir un acuerdo en torno a las fórmulas para respetar los "derechos" de Euskal Herria y dar la palabra y la "decisión" a los ciudadanos vascos. Es decir, un acuerdo en torno a los modos en los que se materialicen el derecho de autodeterminación y la territorialidad. 3ª Respetar y garantizar tanto España como Francia esos derechos.

Nada nuevo bajo el sol. A lo largo de su historia la banda terrorista ETA ha declarado diversas treguas que normalmente tenían como objeto la recomposición de la organización después de recibir importantes golpes policiales, o bien el aparentar predisposición a dejar la violencia, siempre y cuando los sucesivos gobiernos acatasen las exigencias terroristas.

Ahora bien, parece que, en esta ocasión, el Partido xeNófobo Vasquista (PNV) ha quedado fuera del juego en el que están Otegui y Zapatero. Hasta tal punto que los miembros del centenario partido fundado por el racista Sabino Arana ya no saben de qué hablar. Véase el caso del casi ya "legendario" Ignacio Anasagasti, que nos acaba de contar que tiene en su despacho de la Cámara Alta un busto de Sabino y una ikurriña con el fin de ahuyentar los «malos espíritus» de Francisco Franco, que ocupaba esa estancia cuando el Senado era sede del Consejo Nacional del Movimiento.

Visto lo visto cabría preguntarse qué pensará don Sabino desde el cielo, en el que a buen seguro estará junto a Urtzi -el dios celestial vasco-, cada vez que el pobre Ignacio evacúe por el mismo WC que lo hacía el dictador.

Autor: Smith
Publicado el 12 de abril de 2006

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