domingo, 28 de enero de 2018

Manuel Azaña, enemigo número uno del liberalismo en la II República (II)

Los dos presidentes de la Segunda República Española, Niceto Alcalá Zamora (1931 - 1936) y Manuel Azaña (1936 - 1939) posan ante el monumento de uno de los héroes de Alhucemas.

La figura de Manuel Azaña ha despertado diversas valoraciones acerca de sus posicionamientos abiertamente antidemocráticos. Decía Miguel de Unamuno bastantes años de la llegada de la II República: "¡Cuidado con Azaña, que es un escritor sin lectores y es capaz de hacer una revolución para tenerlos!". Por seguir con los intelectuales, y en clara referencia al político alcalaíno, confesaba Pérez de Ayala a Gregorio Marañón en 1939: "Me entró un escalofrío de terror al observar su espantosa degeneración mental... Todo estaba perdido para España con aquella gente".


Varios historiadores, no muchos, la verdad -más bien son francotiradores- han tenido la valentía de analizar los vicios antiliberales de Manuel Azaña. Recojamos algunas opiniones al respecto:

- Ricardo de la Cierva: "Cayó sistemáticamente en la agresión contra sus enemigos personales y, lo que es más grave, contra sus enemigos institucionales".

- Pío Moa: "No era propiamente un demócrata. Llegó a la República jactándose de su sectarismo, descalificando la moderación, dispuesto a exaltar a los 'gruesos batallones populares', es decir, a hacer demagogia obrerista, afirmando que sólo él y sus correligionarios tenían derecho a gobernar la República".

- González Cuevas: "No comprendo que se pueda llamar 'integrador' a un político que quiso, desde el principio, prescindir de un sector cualitativa y cuantitativamente importante de la sociedad, es decir, de las derechas".

- José Antonio Cepeda: "El fracaso de la II República se debe a él; animado por un talante jacobino de cacharrería de ateneo, que terminaría por situar a España al borde del suicidio colectivo. Azaña fue el que radicalizó el enfrentamiento de las dos Españas. Su desprecio a los demás le llevó a suponer que no existían compatriotas que pensaban y sentían de una manera distinta a él, y por tanto, con pleno derecho a participar en la política".

- Torcuato Luca de Tena: "Azaña fue uno de los más nefastos políticos que ha tenido España; uno de los más torpes. Por sus obras los conoceréis, dice la Biblia. Y ahí está su obra: hundió a su Gobierno, hundió a la República y hundió a España. La apología de este señor, en nuestros días, me parece simplemente un desvarío".

Dejémoslo aquí. No queremos aburrir a nuestros sufridos lectores. Sí que nos llaman la atención ciertos parecidos existentes entre este Presidente de la República y otro que ustedes ya sabrán quién es.

Autor-Compilador: Smith
Publicado el 26 de octubre de 2005

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