miércoles, 25 de abril de 2018

Moradiellos biografía al «denostado» (no se rían) Negrín

Juan Negrín

El catedrático de la Universidad de Extremadura e "historiador", Enrique Moradiellos, ha perdido definitivamente el norte. Ya lo hemos escrito en alguna otra ocasión, pero conviene que lo recordemos para ir situando al mediocre escritor: para darse a conocer tuvo que vender un libro con la coletilla "contra las mentiras de Pío Moa"; luego resultaba que al leer el libro una de las pocas cosas ciertas que se podían colegir de lo escrito era que de don Pío no decía ni Pío. Ahora, ahondando en su sectarismo característico, ha dicho que el social-comunista Juan Negrín es un tipo "denostado" (no se rían). Sus camaradas Ceaucescu, Stalin y Castro también han sido ampliamente denostados por la prensa capitalista...

Cultura progresista

Rosa Regàs: El artículo lo dice casi todo sobre su etapa como directora de la Biblioteca Nacional.

Si uno tuviese alguna duda sobre lo que representa la cultura para el progresismo -al izquierdista modo, por supuesto- y no recordase los tiempos de la "Movida" madrileña y las arengas a "colocarse" impartidas por Tierno Galván, no tendría más que reparar en el tratamiento de choque que la directora de la Biblioteca Nacional viene dándole a esa institución tan valiosa. Rosa Regàs, la  directora en cuestión, que en plena era Aznar hacía declaraciones en las que de boquilla amenazaba con exiliarse debido a la falta de libertad, acabó afirmando, tras la victoria-trampa de ZP, que se había alegrado mucho más de la derrota del PP que de la muerte de Franco, circunstancia, esta última, que a buen seguro la señora fijaba como patrón universal de la máxima alegría posible. Sí, fue un comentario muy oportuno que de inmediato le valió un cargo público de remuneración sustanciosa y amplias facultades para la difusión de propaganda falsaria con apariencia cultural, que es en lo que consiste básicamente lo que ofrece el "progresismo".

La trayectoria gnóstica de Rodríguez Zapatero


Qué casualidad que Rodríguez Zapatero se haya interesado por las actividades de la Fundación Sierra Pambley, que durante mucho tiempo fue sede de las tenidas masónicas celebradas por la logia Emilio Menénedez Pallarés número 15, a la que pertenecía su difunto abuelo Juan Rodríguez Lozano, y que funcionó activamente en León hasta la llegada de las tropas de Franco a la ciudad.

Pájaros de cuenta



Nada hay más trapacista en el mundo de la política, o lo que es lo mismo, más embaucador, que el uso adulterino de las palabras, sobre todo cuando de éstas se obtiene un barniz que no deja de aplicarse con intensidad, y en varias capas, para ocultar la parte pútrida tras el discurso supuestamente magnánimo de un determinado dirigente socialista. El trapacista es, ante todo, un tipo de político sin alma y a menudo sin ideas provechosas, excepto para sí mismo, al que incluso le cuesta leer más allá de línea y media del texto que otros le han preparado. De ahí sus continuados y ampulosos eslóganes o sus frases fronterizas con la ambigüedad, todas ellas rezumando una bondad que, de ser sincera, cualquiera secundaría y a muchos engaña.

Una medida política progresista


¿Qué es una medida política progresista? Bien, vamos a intentar averiguarlo. En principio una medida progresista es una medida que vela por el "progreso" de los ciudadanos a los que dicha medida afecta. Es decir, que la medida en cuestión debe estar enfocada a la mejora de las condiciones de vida o de las relaciones sociales existentes entre las personas hacia las cuales está dirigida esa medida.

martes, 24 de abril de 2018

Iberia podría ser la solución

España+Portugal, ¿es este el futuro mapa de Iberia?, como llamaron los antiguos griegos a nuestra península. Claro que también podría denominarse Hispania, nombre dado por los romanos al mismo territorio. En cualquier caso, hace tiempo que a uno y otro lado de la frontera han surgido movimientos de aproximación para la creación de un nuevo Estado que englobe a ambos países. 

Es curioso, mientras que en nuestro país hay regiones cuyos gobiernos autonómicos están ocupados por políticos deseosos de darle el portazo al Estado español —como les gusta definir a España—, y consideran que los cinco siglos de unidad de uno de los reinos más antiguos del mundo son poco menos que una bagatela digna de desprecio, en nuestra vecina Portugal existe una corriente de simpatía, no sé de qué proporción, pero existe, que aboga por la unidad de Iberia. Inicialmente se justifica esa unidad mediante el deseo de “tener una visión conjunta de gestión territorial, infraestructuras y recursos naturales”, lo que sin duda podría constituir el primer paso. No olvidemos que los intereses comunes suelen ser la razón más destacada para formar uniones sólidas, salvo que, como ocurre en las regiones nacionalistas, esos intereses comunes se intenten pasar artificialmente a vía muerta y a la larga darlos por extinguidos.

El portavoz radical: Diego López

Diego López Garrido, otro marxista que integra el pelotón de los lumbreras.

Todos sabemos que Diego López es un radical excomunista cuyo mejor destino sería la jubilación anticipada. Sus constantes testimonios desde la portavocía socialista del Parlamento rezuman el estalinismo tan propio de la Izquierda Hundida en la que habitaba hasta que se dio cuenta que para seguir viviendo del cuento tenía que emigrar lo antes posible a las filas del partido que fundara el pseudoterrorista Pablo Iglesias, personaje de infausto recuerdo especialmente para la familia de don Antonio Maura.