martes, 1 de mayo de 2018

Isabel Allende: más rebuznos de una saga de sectarios

Isabel Allende Llona.

No hay más que echar una ojeada al árbol genealógico de Isabel Allende, personaje que tan bien se lleva con el candidato número dos de la lista socialista por Madrid encabezada por Mister X, para situar convenientemente a esta señora tan amante de los saraos frentepopulistas de todo pelaje.

Acabarán echándonos hasta de la ONU

Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Un nuevo triunfo internacional de Zapatero, ese líder mundial al que se lo disputan con uñas y dientes todos los grandes países para que los visite a menudo, y cuyas demandas han convertido la agenda del mandamás socialista en un tomo de 800 páginas, repletas de anotaciones en letra menuda que siempre comienzan por: “Estaríamos encantados de recibirle…”. Lo que significa que a no tardar deberá crear el Ministerio del 11888 y poner como ministro de la agenda al tipo ese del pelucón que se chulea con un bastón en la mano y circula con una moto que incorpora un sidecar a cada lado, que no sería un mal sistema para que el talcualillo que tenemos como “Presi” irrumpiera en los distintos aeropuertos extranjeros; eso sí, a través de un portón diseñado en ese Airbus tan costoso que ahora usa y que debería ser calificado de ruinoso a juzgar por los resultados que obtiene. En efecto, sospecho que el sistema 11888 le reportaría al menos la ventaja de que su presencia sería más advertida —y divertida— y de paso no haría tanto el ridículo.

Muerte de Pinochet: continúan los rebuznos

Juan Pablo II y Pinochet

A estas alturas de la película, no hará falta explicar por qué los mismos progres que han ocultado los cien millones largos de víctimas de ese marxismo que abrazaba Salvador Allende, han explotado las dos o tres mil víctimas del régimen de Augusto Pinochet. Y lo han hecho más que David Beckham explota su imagen personal. Ya sabemos, como escribía Dogson: de lo que acusan perpetran. ¡Y de qué manera!

Ibarra contra Federico y Pedrojota

Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

A estas alturas todo el mundo conoce de sobra a Rodríguez Ibarra, miembro de la ejecutiva del PSOE durante los años del escándalo del GAL, banda terrorista organizada años atrás por socialistas y algunos acólitos cuyos familiares gozaron siempre del cariño y la comprensión del todavía presidente de Extremadura. Y Baltasar Garzón sin enfadarse por tamaña desvergüenza. Bueno, "casi todo el mundo" le conoce, porque estamos viendo en Telemadrid -vestido de chaqueta de pana sociata y camisa negra- a Antonio Casado haciendo una defensa de Vera e Ibarra realmente patética.

"El Fin de Allende" por The Economist

Salvador Allende y Fidel Castro

Por su interés, vamos a reproducir lo que contaba la revista británica The Economist el 15 de septiembre de 1973 sobre la caída de Salvador Allende. Ante la cascada de inexactitudes, apelaciones demagógicas y malintencionadas declaraciones, conviene releer este interesante texto que hemos extraído vía José Piñera. Por cierto, el dictador Pinochet ha muerto en la cama, como Franco, pero no como Jefe del Estado. Casi toda la gente suele morir en la cama. No tiene nada de excepcional.

Empieza a pedir cuentas a tu papá (q.e.p.d), Isabel

Isabel Allende Bussi.

La verdad es que resulta chusco escuchar al juez sociata Baltasar Garzón hablando de derechos humanos y torturas en el Chile de Pinochet, cuando él mismo se presentó como número dos por Madrid en la candidatura del partido del Gobierno de los GAL junto a Mister X. Cosas de la progresía de altos vuelos.

Pinochet: Si de muertos y millones hablamos

Augusto Pinochet Ugarte

Hubo un tiempo en el que me prometí a mí mismo celebrar a lo grande la muerte del dictador Pinochet. Ayer, pasados unos cuantos años de esa promesa, debo confesar que no sentí ni frío ni calor, cero grados de tristeza o de alegría, al enterarme del fallecimiento del general chileno. ¿Qué ha cambiado entretanto que justifique semejante bandazo emotivo ante la desaparición de un déspota? La respuesta es elemental: Un más amplio conocimiento de lo que realmente sucedió en Chile, desde la llegada al poder de Salvador Allende, en 1970, hasta el año 1988, fecha en la que mediante un referéndum Pinochet cesó en la presidencia de la República chilena.