jueves, 28 de junio de 2018

Los jóvenes del PSOE piden legalizar la eutanasia y el voto a los 16 años

La vida no es perfecta, pero hasta el final (la muerte natural) tiene momentos maravillosos.

El titular es del diario ABC y en el cuerpo de la noticia se habla de que las Juventudes Socialistas reclaman “construir con los y las (sic) jóvenes una nueva mayoría social que se vea reflejada en las urnas”. Eso está la mar de bien, ya que si atendemos al titular, da la sensación de que a los jóvenes socialistas se les puede dar matarile a partir de los 16 años, y además a propuesta de ellos mismos. ¡Manda huevos!


Lo malo es que la eutanasia no la reclaman los cachorros zapaterinos para ellos mismos, como parece desprenderse del chapucero titular vocentista, sino para los que les estorban, que son esos miles y miles de ancianos con deficiencias importantes, especialmente psíquicas, cuyos familiares están pidiendo a gritos una red adecuada de residencias que incluyan la debida atención sanitaria. Pero claro, una cosa así no parece que merezca la atención de las juventudes y juventudas sociatas y sociatos. Pues que sepáis, amiguitos, que la juventud es la única enfermedad que se cura con el tiempo.

Y al respecto —ahora más en serio— se me ocurren algunos comentarios: En primer lugar no me creo que la iniciativa sea de los muchachuelos del Progrerío, más bien se deduce que éstos han sido usados una vez más por sus mayores, tan propensos desde siempre —y más ahora con un ministro Soria de suyo sumiso, pelota y desenfadado en lo ético— a los métodos antisistema cargados de desprecio a cualquier idea moral. No, la propuesta juvenil del socialismo parece que responda el clásico inicio de mentalización “lo exige el pueblo”. Y claro, la voz del pueblo es la voz de Dios, y ZP es su profeta.

En segundo lugar, visto que los jóvenes y jóvenas abogan por “un Gobierno que extienda derechos a la ciudadanía, para que cada cual decida cuándo quiere prescindir de su propia vida, llegadas unas circunstancias terminales, para lo que la sociedad debe legislar a favor de la eutanasia”, ¿qué tal si se considera la vida como un derecho irrenunciable? Porque se habla de “circunstancias terminales”, pero ¿quién decide esas circunstancias? Espero que no acaben por nombrar Director General de “Circunstancias Terminales” a ese médico madrileño del Severo Ochoa que por su cuenta decidía a ojímetro sobre la vida y la muerte. 

No nos engañemos, incluso en los países donde la eutanasia va por libre y sus ciudadanos son bastante más formalitos con las leyes, como es el caso de Holanda, se instruyen procesos judiciales contra ciertos médicos que actúan frívolamente y ayudan al suicidio, eso sí, a tanto la tirada. Cuanto más en España, o lo que quede de ella, puesto que no acabamos de asimilar que cualquier ley obliga a su cumplimiento. Nuestra alegría a la hora de saltarnos a la torera determinadas leyes, pongamos en el ámbito de la vida humana, se evidencia mediante el hecho de que un altísimo porcentaje de abortos, practicados incluso hasta con seis meses de embarazo, esquivan los supuestos contemplados en la correspondiente Ley. No es cuestión de casos aislados, en absoluto, los abortos no justificados se han disparado hasta más allá de los 80.000 anuales.

Todo esto significa que si, con la excusa de darle gusto a la muchachada socialista, el Gobierno saca una ley en la que se determinen ciertos supuestos eutanásicos, y tales condiciones las cumplen un dos o un tres por cierto de enfermos, la mortandad acelerada de nuestros mayores —y no tan mayores— puede verse incrementada hasta el mismo nivel ilegal de los abortos. Así de claro. Ahora bien, si tan deseosos están de que sea el pueblo quien se pronuncie, ¿a qué espera el gobierno socialista para sacar a referéndum este tema? 

Autor: Policronio
Publicado el 16 de julio de 2007

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios moderados.