sábado, 30 de junio de 2018

Cójase un espía, córtese a finas lonchas, pásese por la sartén…

Alberto Saiz Cortés, Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) entre 2004 y 2009, que intervino en una rueda de prensa para arremeter contra el ex-agente Flores y el PP. 

Todos tenemos un pasado. Y a los que no lo tengan se lo inventamos con tal de darles por saco, usando ese “por saco” como arma propagandística a favor nuestro y encima resarcirnos —miel sobre hojuelas— de alguna actividad que en su momento nos resultara molesta. Esta es, ni más ni menos, la filosofía zapaterina —y por lo tanto conspirativa— respecto al supuesto espía doble que llevó al mandamás del CNI a convocar una rueda de prensa contra el PP. Sí, he escrito contra el PP, porque es la clave de cualquier rueda de prensa que ofrezca este Gobierno de menesterosos intelectuales: todas son contra la derecha, comenzando por las apariciones semanales de la vicepresidenta De la Vega, y jamás para informarnos de algo que verdaderamente nos interese a los españoles.


Ahora se ha querido desempolvar un trapo viejo y lo único que lo relaciona con el anterior gobierno es su coincidencia en el tiempo. Nada más. Claro que para aderezar el menú, surtirlo de perejiles y otras hierbas, tenemos a la cadena SER, que son maestros en la faceta creativa. Porque de eso se trata, de levantar las alfombras en esta larguísima etapa preelectoral que nos espera y sacar a la luz, sea cierto o no, cualquier basurilla que debidamente magnificada pueda llevar la sospecha hacia los populares. Y no solo eso, sino que es posible convertir en serpiente de verano a un aprendiz de 007 (con el 2 delante, al modo del genial Cassen) y por el mismo precio interponer un tupido velo en asuntos muchos más graves, como por ejemplo lo que se va sabiendo de las negociaciones para el infame “Proceso de Paz” que ZP y sus cómplices propiciaban. 

El supuesto espía doble, Roberto Flores García, cuenta con un nebuloso pasado, cierto, pero se trata de un pasado que su destino en el cuartel de Intxaurrondo más bien le relaciona con la lucha antiterrorista y con esa actividad ilegal, conocida como el GAL verde, que los socialistas de la época llevaron a cabo sin demasiados complejos ni escrúpulos. El pasado del espía también le llevó a ciertas actividades en el Perú, donde fue acusado en el año 2000 de haber querido infiltrarse en la candidatura del populista Alejandro Toledo, político acusado de falsificar una serie de firmas del propio partido, que le daban la presidencia del mismo, y que constituyó un hecho por el que la hermana de Toledo cumple arresto domiciliario desde 2004. Si en este caso el espía Flores actuó sobornado por el Ejército peruano, como se afirma, o por cuenta del aún CESID infiltrado hasta el tuétano de socialismo (CNI a partir de 2002), o por ambos, es algo que nunca sabremos pero que a los propagandistas de ZP les viene al pelo para acusarlo de ser un tipo vendido al mejor postor.

Igualmente se le acusa a Flores de venderle a Rusia —el director del CNI no lo ha dicho así de claro, pero se sabe que lo ha filtrado— una relación de agentes de la “Casa” que, entre otras secuelas sin demasiada hilazón argumental, habría determinado, como consecuencia de la reventa de información favorecida por los rusos, la emboscada y eliminación de los siete agentes españoles en Iraq. Ahora bien, si se tiene en cuenta que el supuesto espía doble no llegó a superar la categoría profesional de grado “medio”, que es la que se corresponde con su condición de suboficial de la Guardia Civil -su edad en la época de esos asesinatos, 38 años, y su antigüedad en el servicio, 12 años-, entonces que venga alguien a asegurarme que el tal Flores tenía acceso a esa información. ¡Enseguida voy a creerle! Es más, de haberle vendido la relación de espías del CNI a los rusos, un asunto como digo inverosímil, ¿qué sentido tendría que éstos se la pasasen a los terroristas que proliferaron en Iraq tras el derrocamiento del tirano? 

Eso sí, lo que me resulta altamente sospechoso, y más viniendo de quien viene, es que la SER, de fuentes propias (¿?) —esta vez no han recurrido a lo de “tres fuentes de la lucha…”—, asegure que en el domicilio del “cabeza de turco” —no de otro modo hay que comenzar a llamarle a Flores— se encontraron facturas y notas de todo lo cobrado en las “traidoras” operaciones, como si esas facturas —lo dice algún medio— le valiesen a este pobre hombre para la declaración trimestral del IVA. Un sinsentido total, el de la SER, de la misma categoría que el de los suicidas con varias capas de calzoncillos. Pero lo cierto es que se trata de un sinsentido que cala en la población adocenada, que da votos si se sabe orientar el discurso. Y estos saben, ¡vaya si saben! 

Así, pues, al recapitular puede verse como al espía se le inventa un pasado de “buen ver” que convenga al socialismo zapaterino, se le utiliza como arma propagandística contra el PP, que por entonces gobernaba España (cuando “estepaís” realmente contaba algo en el exterior) y, el dato que faltaba, se le da por saco como consecuencia de que Flores había participado testimonialmente en un documental, “4 días de marzo”, que pasará a la historia por mostrarnos, entre otras escenas de gran valor histórico, el acoso de los militantes socialistas y comunistas, convocados vía SMS, a las sedes del Partido Popular, lo que determinó la reafirmación de una crispación ciudadana, supuestamente espontánea pero en realidad de lo más inducida, que aún no ha cesado ni teóricamente puede cesar mientras no llegue al poder otro partido que evite la propaganda falsaria como sostén de su permanencia en el Gobierno.

Por cierto, el inicio de esa crispación —no está de más recordarlo—, se produjo dos años antes a causa de las manifestaciones orgiásticas del “No a la Guerra” y el “Nunca Mais”, manifestaciones de propósitos claramente desestabilizadores y sectarios, que ahora vemos de una gran doblez, por cuanto el actual Gobierno ha mantenido contingentes militares en Afganistán e incorporado la presencia del Ejército al Líbano. Y si debe hablarse de la eficacia contra las catástrofes, no puede resultar más evidente la ineptitud de los que ahora mandan, por ejemplo a la hora de afrontar grandes incendios —Guadalajara y Galicia— o vertidos petrolíferos en las playas —Algeciras e Ibiza—. Se trata de una inutilidad ampliamente demostrada por el socialismo gobernante sin que los fantoches que entonces se movilizaron hayan salido de sus casas, salvo en un pasacalle espeluznante de la plataforma “Nunca Mais”, que fue convocado en Galicia para culpar al PP de haber provocado los incendios gallegos. ¡Qué asco!

Y así nos luce el pelo a los españoles, con unos “progresistas” vendiéndonos novelas de espías, en ruedas de prensa en directo que transmiten las cadenas de televisión, mientras se va descubriendo por lo bajini, sin apenas repercusión entre los ciudadanos, cómo los socialistas y los peneuvistas sobrepasaron todos los límites en sus negociaciones con los asesinos etarras. ¡Vivir para ver! 

Autor: Policronio
Publicado el 29 de julio de 2007

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