miércoles, 31 de enero de 2018

Dhimmis europrogresistas: ¿Y ahora qué?


Por lo que estamos viendo estos días con los terribles sabotajes de Francia, cabría preguntarse si toda la política exterior francesa encaminada a apuñalar por la espalda a los EEUU en aquellas jornadas de preparativos de la guerra contra Irak, ha sido completamente contraproducente. Política exterior a cuyos designios parecía arrodillarse servilmente Rodríguez Zapatero en aquella época pancartera que nadie sospechaba iba a ser superada en estulticia e insolvencia unos años después desde La Moncloa.


En todo este contexto, la “alianza de civilizaciones” no era más que otra pieza de la política antinorteamericana de los eurosocialistas y los chauvinistas franceses, cuyo objetivo definitivo era la creación de una entidad euro-árabe y panmediterránea, que determinase la política de inmigración de los árabes en la Comunidad Europea.

Un francés que vive en el norte de África ha enviado ésto a John Derbyshire, que lo ha colgado en NRO:

"The Iraq war: as I had noticed very strongly in Tunisia a little more than 2 years ago, the opposition of France to intervention in Iraq has been perceived as a sign of weakness, and French are since considered as Dhimmis. The change of attitude from Arabs against French has been dramatic: now I know problems of security in Tunisia, and even in the French planes to go and come from there, and in Nice (French Riviera) Airport! This opposition, probably motivated by the money earned in Oil For Terror program and by threats from Saudi Arabia and Iran, has marked the end of France as a Western country (whatever one thinks about the Iraq war per se!)".

Traducimos: "La guerra de Irak: tal y como se había percibido en Túnez desde hace un poco más de 2 años, la oposición de Francia a la intervención en Irak, ha sido percibida como un signo de debilidad, y los franceses, desde entonces, han sido considerados como dhimmis. El cambio de actitud de los árabes contra los franceses ha sido dramático: ahora que conozco los problemas de seguridad que hay en Túnez, e incluso en los aviones que van y vienen de allí, y ¡en el aeropuerto de Niza! Esta oposición, probablemente motivada por el dinero ganado en el programa Petróleo por Terror y por las amenazas de Arabia Saudí e Irán, ha marcado el final de Francia como país occidental (independientemente de lo que uno piense de la guerra de Irak per se)".

Se ha dicho, y con razón, que la dhimmitude de Europa comenzó con la subversión de su cultura y sus valores, con la destrucción de su historia y la sustitución por una visión islámica de esa historia. Cuando Madrid sufrió los atentados del 11-M del 2004, la dhimmitude desembarcó en España de la mano de los socialistas antinacionales y los separatistas de siempre: quienes se resistían a la yihad, como israelíes, americanos, ingleses y -entonces- españoles, eran (son) los culpables del terrorismo islámico. Concretamente, Aznar era poco menos que el culpable de aquella espantosa tragedia terrorista. Bien. Aznar pasó y ya tenemos en Moncloa al bufón de la corte parisina. Los motines se han extendido por toda Francia como la pólvora. ¿A quién van a echar la culpa ahora todos los europrogresistas? Porque si algo está claro es que las teorías moratinescas y zapateriles de que la paz universal se alcanza mediante el acomodamiento de Europa al mundo árabe han saltado por los aires en Francia.

Autor: Smith
Publicado el 6 de noviembre de 2005

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