Revoloteando sobre la tríada de partidos socialistas, entre los que sería difícil indicar cual de los tres es el más deshonesto y aborrecible para quien se sienta español y liberal, existe todo un enjambre de zánganos compuesto por amigos de la vida fácil y la subvención, por adictos a la creación artística bien gratificada y de escaso valor, por tipos que detestan la ley y las normas que los españoles nos dimos en el 78, y que a sabiendas del daño que hacen inculcan ese espíritu destructor en las aulas y en los medios de prensa. Y a la postre, por no poca morralla que considera progresista declararse antisistema y atizarle al botellón como un método garantizado, en sí mismo, para alcanzar la igualdad social y la diversidad cultural.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Socialismos-III (Ideología Waffen SS)
Asimismo tenemos a un tercer partido socialista: El de los ex presidiarios y convictos, alguno de los cuales aún va a dormir a la trena al no haberle alcanzado de pleno el indulto de una derecha tan sentimental como incauta. En este tercer grupo se ubican no los que deberían estar condenados a prisión sino a galeras, como ese Mister X que se enteró de todo por la prensa y anda suelto, a caballo entre Sudamérica, Marruecos y España, trapicheando sus corruptelas a ambos lados del atlántico, sin olvidarse jamás, cuando llega a nuestra patria, de reiterarle al piloto que mantenga al ralentí el motor del avión, por si acaso, por si Garzón se levanta justiciero un día de estos y le apetece vengarse de que no le nombrase ministro.
Socialismos-II (Ideología "tinto de verano")
Otro segundo partido socialista estaría formado por los amantes de lo diferencial, que son ese grupo de gente dispuesta a idolatrar el multiculturalismo y la España plural, y a secundar, cuando no a iniciar, toda suerte de contubernios disgregadores. La principal característica de los socialistas filonazis es su gigantesco desprecio a todo lo que suene a España. Para ellos, ser antiespañoles y disputarles la liguilla en su propio campo a equipos como PNV-EA, CiU, ERC o BNG representa algo así como si el Baracaldo o el Nastic de Tarragona jugasen la Liga de Campeones.
Socialismos-I (Ideología Viagra)
Que en España hay tres partidos socialistas es algo sobre lo que cualquier ciudadano bien informado no tiene dudas. De un lado tenemos al PSOE oficial, que es esa cosa rara que en la actualidad ejerce el poder. Un poder hipotético, evidentemente, que encabeza ese talcualillo ZP al que le escoltan sus calamitosas ministras de cuota y sus estólidos validos tipo Moratinos, el amigo de cuanto tirano o malversador circula por el mundo, de hecho, el tercer mundo. Un tercer mundo al que el Gobierno nos lleva de cabeza, al menos en la parte ideológica y ética.
Conmigo o contra mí
Para un liberal, o al menos para un liberal-conservador como es mi caso, es fácil admitir que en cualquier territorio existan tantas culturas como individuos lo habitan, porque el liberalismo, aun dentro de sus muchas variantes, prefiere destacar y valorar a la persona en contraposición a las ideologías de izquierda, que son mucho más propensas a reunir en grupos a los seres humanos. Quizá es así, y digo sólo quizá, porque los hombres a puñados somos más manejables que sueltos, y la izquierda tiene pavor a la libertad auténtica que representa el individualismo, de ahí que a menudo intente atraerse a determinados colectivos, para aunarlos a sus propias huestes, y luego considere al resto como enemigos mortales. Porque la izquierda es básicamente dualista, o conmigo o contra mí, y no repara en gastos a la hora de estigmatizar a cualquiera que no pueda controlar o que piense de distinto modo.
Un divorcio que ni en Las Vegas
Donde los socialistas pronuncian la palabra “diálogo”, debemos entender esta otra: “Desoyen”, que es el método utilizado casi siempre por quienes presumen de practicar el acuerdo y el talante (espantoso talante) para hacer lo que les sale de las narices, sin oír a nadie ni respetar normas o recomendaciones institucionales como la del CGPJ.
La educación-II
Algunos podrán alegar que de no actuarse como se hizo en el 78, obsequiando a los separatistas con el mapa del tesoro que representa la educación, se corría el riesgo de que el PNV y CiU no aceptasen nuestra Carta Magna. Bueno, ¿y qué? ¿No es mucho mayor el peligro que se corre ahora? Algunos podrán argüir que se obró de buena fe y que los constituyentes fueron sorprendidos por unos partidos que entonces se decían nacionalistas moderados y que fingieron mostrarse satisfechos. De acuerdo, reconozco que a 26 años vista es demasiado fácil la crítica, pero no por ello resulta menos necesaria si pretendemos que exista alguna posibilidad para hallar el remedio, un remedio que a la postre vendrá dado después de reconocer el gran error cometido y subsanarlo en cuanto se pueda.
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