La educación es al hombre lo que el molde al barro: le da la forma. La frase corresponde a Jaime Balmes, notable filósofo catalán del XIX y defensor de la reconstrucción social de la nación española sobre la base de sus antiguas tradiciones, que no es más que el método por el cual Eurípides afirmaba: Una buena costumbre es más fuerte que una ley. Y Montesquieu insistió al respecto: Antes que sus leyes, defiende un pueblo sus costumbres. Balmes, quizá no del todo consciente puesto que en su época los nacionalismos aún no habían tomado cuerpo, advertía sobre el peligro de ciertas prácticas en la enseñanza. Hasta tal punto fue avanzada la filosofía del clérigo de Vic, que su pensamiento no pudo ser más descriptivo de cuanto ha sucedido y sucede en algunas regiones de nuestra patria.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Jaime Campmany: "España o el batiburrillo"
Permítannos que nos demos un pequeño homenaje en esta bitácora en el día de hoy. Jaime Campmany ha escrito un artículo titulado "España o el batiburrillo" en el que habla de esta España nuestra tan zaherida por las huestes de Kerensky y sus aliados. No sé si Campmany nos lee habitualmente, pero desde luego que el tema tratado por el brillante escritor murciano, la desoladora falta de conciencia nacional de Kerensky Zapatero, ha sido el más recurrente de estos últimos meses en nuestras páginas. Realmente es más que grave la presencia en la Moncloa de alguien que no tiene claro ni de lo que se trae entre manos. No hablamos de un culiparlantismo necio, sino el desprecio más absoluto a la nación cuyo destino está en sus manos.
viernes, 1 de diciembre de 2017
No debe llamarse odio a lo que es desprecio
Algunos simpatizantes de Zapatero suelen entrar en las bitácoras de Red Liberal y hacer afirmaciones-preguntas como esta: Chicos, ¿de dónde viene este odio a ZP? La verdad del caso, al menos mi verdad, es que yo no le odio, porque para que una persona sea odiosa debe reunir una serie de condicionantes que ZP no posee, comenzando por un plan político bien definido y capacidad intelectual para llevarlo a cabo, que evidentemente no es el caso. Exagerando mucho, podríamos decir que se odia al diablo, en el supuesto de que uno crea en él, pero difícilmente se odiará al tonto del pueblo, por más travesuras que realice.
Sobre el Rey (inspirado en Rosa Díez)
Recuerdo que comencé a sentirme juancarlista en mi más tierna infancia ideológica. Pero claro, entonces cualquier diferencia con Franco me parecía de perlas, puesto que yo era felipista hasta el abuso (Dios me perdonará por ello) y todo lo que oliese a derecha me hacía daño, como les pasa ahora a esos progres jovencitos que sueltan espumarajos de rencor cada vez que se les cita a Aznar, al PP o a cualquier institución española enraizada en nuestra historia común. Sí, esos jovencitos que se mean de gusto como los perrillos al presenciar la sonrisa de ZP, personaje en el que ellos no advierten, porque sus mocedades boquirrubias no dan para más, que tras la sonrisa se halla el polo del fundamentalismo que el socialismo critica, un polo que no es más que la ausencia de principios morales.
Maragall: “Valencia es un País Catalán por razones lingüísticas”
Es un hecho suficientemente contrastado que Maragall no es un catalanista moderado, un seny al uso de esos que hacen más que recomendable el respeto hacia ciertas posiciones políticas regionalistas. No, Pascual Maragall es un ultra-nazi-onalista. Sus últimas declaraciones apoyan este aspecto aún más; si ¿cabe?: Valencia es un País Catalán por razones lingüísticas”. Para el President (e), Valencia es una región de Cataluña o algo por el estilo. Es sencillamente patético que alguien tenga la mente tan deformada como para pensar que todo un Reino, mucho más antiguo que el de Cataluña, pueda convertirse en una región de Cataluña; vamos, una especie de espacio vital catalán, al igual que Navarra lo es para los abertzales. Creemos que es hora ya de que el Fiscal General del Estado actúe en serio contra todas estas elucubraciones pergeñadas por extremistas disfrazados con piel de cordero. Mucha progresía y mucho socialismo, pero al final terminan todos en el nazi-onalismo más radical. Sucede lo mismo con muchos pro-Palestinos, cuyo odio contra Israel termina llevándoles a menudo a defender un nuevo Holocausto.
La claridad de Acebes
Una de las cosas que la ciudadanía demanda habitualmente a los políticos profesionales es la claridad. Claridad en las propuestas, en las ideas y en los análisis. La llegada a la Presidencia del Gobierno de José María Aznar abría las puertas a una nueva manera de entender la política: decir lo que se hace y hacer lo que se dice. Día a día quedaban más lejos las etapas del "consenso” (Suárez, Calvo Bustelo –no Sotelo, por favor) y la del “trilerismo” (González). Naturalmente que marcar unas líneas claras en política (atlantismo, equilibrio presupuestario, antiterrorismo, unidad nacional) no le salió precisamente gratis al ex presidente. De entrada, y antes de llegar al Poder, sufrió un terrible atentado terrorista del que salvó la vida de milagro. Durante su mandato, tuvo que soportar el vendaval terrorista y nacionalista; y en los últimos tiempos, aprovechando ciertas catástrofes, se le echaron encima todos los batallones callejeros progresistas, reclamando no sé bien qué porque el PP indemnizó a las personas dañadas por el Prestige antes de que el Estado hubiese pagado los daños causados en el accidente marítimo que tuvo lugar una década antes.
La España plural de Maragall
![]() |
| Los que llevan más de 40 años dando el cante y jamás se darán por satisfechos |
Cuando uno mira en las fotos a Maragall advierte enseguida que sólo es posible descubrirle dos gestos: 1. O está sonriente, señal de que acaba de lanzar su impertinencia de turno, su bravuconada. 2. O bien tiene la facción adusta, lo que indica que a esa impertinencia se le ha contestado desde la oposición, en este caso el PP, puesto que no hay nadie más que desee objetivos distintos a los suyos, o desde las filas de su propio partido, donde por lo común resopla el socialista Ibarra desde su cortijo extremeño y calla como un muerto ZP,
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






