sábado, 10 de febrero de 2018

Marruecos, un sultanato de esclavos infantiles


Mi compañero Perry ha escrito hoy sobre la vigencia del martirio de los inocentes y es obligado responderle (para confirmar su hipótesis) con un dato escalofriante de actualidad. Es posible que algunos lectores de Batiburrillo no acaben de entender que aquí se califique de tirano al sultán de Marruecos. Al parecer, sus numerosos palacios, su fortuna personal y la de sus familiares, que controlan la mitad o más de la riqueza que genera el país, incluyendo la totalidad de la droga que se exporta, no son datos suficientes para considerar que ese cortijo al sur de España es una verdadera tiranía sin paliativos. Tampoco cuentan los millones de emigrantes que abandonan Marruecos en busca de una vida mejor, que acaba a veces en la muerte, ni el hecho de que no exista la libertad, ni la democracia. No, para los incondicionales del socialismo de Zapatero, Marruecos es un país amigo de España y Mohamed VI lo es de nuestro presidente. 


Bien, pues ahí va el dato que demuestra la tiranía medieval de nuestro amigo el sultán, quien entre otros títulos posee el de jerife (descendiente directo de Mahoma) y califa o comendador de los creyentes. Vamos, una especie de papa moruno o cabeza máxima del islamismo local. A lo que iba. El periódico La Razón ofrece hoy un reportaje, basado a su vez en un estudio de Human Rights Watch, donde se informa que en Marruecos, en contra de la legislación oficial, elaborada para contentar a Occidente pero nunca cumplida, existe un mínimo de 600.000 esclavas o sirvientas domésticas, sin ningún derecho elemental, comprendidas entre los 7 y los 13 años. Y lo que es más grave, si se contabilizan las esclavas (también esclavos) que están por debajo de esa edad o entre los 13 y 15 años, nos encontraríamos con más un millón de niños sometidos a la servidumbre esclavizada, o a la venta como objetos sexuales a países de oriente próximo. Y todo ello con el consentimiento o la vista gorda del morito Mohamed y su administración.

Las preguntas serían, ¿es con este tipo de tiranos con el que Zapatero se siente a gusto? ¿Es a Mohamed VI a quien hay que pedirle permiso (o informarle) para visitar Ceuta y Melilla? ¡No es posible caer más bajo!

Publicado el 28 de diciembre de 2005

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