jueves, 8 de marzo de 2018

Manifiesto republicano... ¡y comunista!

Mucho dudamos que el diccionario de la RAE tenga riqueza terminológica suficiente para calificar a toda la maloliente patulea rojelia que bajo el ropaje neo republicano se ha puesto estos días en pie para contarnos sus viejas batallas. No sabemos cómo tienen ganas porque, hablando de batallas, las perdieron todas. La variopinta composición ideológica de los republicanos condenaba irremediablemente al régimen republicano marxista al mayor de los fracasos.

Un interminable rosario de ruidosas asociaciones ultraizquierdistas, nostálgicas y carcundas, cuya afiliación media a buen seguro no superará la veintena de personas, ha escrito un Manifiesto unitario en el 75 Aniversario de la II República que a continuación transcribimos y comentamos para que los lectores de Batiburrillo y Red Liberal se hagan una idea de las verdaderas intenciones de toda esta fauna soviética vomitivamente resucitada. Lo dicho, se ve que quieren repetir la experiencia.


Manifiesto unitario en el 75 Aniversario de la II República 

En 2006 se cumplen 75 años de la proclamación de la II República por un pueblo que irrumpió (anti democráticamente y después de un montón de intentos golpistas frustrados) en la historia reclamando y ejerciendo su soberanía. El movimiento republicano, tiene hoy la doble responsabilidad de ser portavoz de la memoria histórica (desenterramiento de cadáveres y poco más) y cauce de las amplias aspiraciones democráticas (este capítulo ya se superó en 1978) y de cambio social (el transformismo social está acabado ya en Europa Occidental: cuatro socialdemócratas, Gallardón y poco más) de sectores populares cada vez más amplios (Izquierda Unida está a punto de desaparecer, recordamos), muy especialmente de los jóvenes (casi todos los que llevan la tricolor son carcamales octogenarios), que no están realmente representados por unas instituciones que muestran en su código genético, empezando por el Rey-Jefe del Estado, la herencia de la Dictadura (y confirmado por la Constitución aprobada en refrendo democrático en 1978; pequeño detalle).

Los republicanos de toda condición, herederos del legado (¿legado, qué legado?) social (ah, el hambre), cultural (el analfabetismo) y emancipador (el Octubre Rojo de 1934), brutalmente truncado (se refieren al brutal asesinato de Calvo Sotelo) por el golpe fascista (¿fascistas, qué fascistas?) de 1936, llamamos a la ciudadanía a avanzar en la legítima (¿desde cuándo monadas?) aspiración de la III República (hay que tener moral para querer repetir por tercera vez el fracaso). Rechazamos una Constitución (democráticamente aceptada) que impone (¿impone? ¡si ha sido refrendada!) una monarquía heredera directa de la dictadura franquista (dinastía Franco, ya saben). No podemos aceptar que se nos hurte (¿hurte, qué hurto?) la posibilidad de elegir la forma de estado (ya se dio esa posibilidad en 1978; ¿la disteis en 1932, 1933, 1934...?); tampoco aceptamos que se niegue a los pueblos (¿pueblos, qué pueblos?, hay ciudadanos, provincias, regiones) la libertad para decidir su futuro (ya se decidió libremente en 1978), incluida su vinculación con el Estado español.

La monarquía es (una forma de Estado) la negación de la igualdad ante la ley al considerarla inviolable e irresponsable y con privilegios y derechos por razones de nacimiento (y algo más).

Toda una burla a la democracia, al pueblo y a su parlamento (dato: el Rey refrenda todas las leyes). La bandera republicana (que no es la tradicional española; en la Primera República se mantuvo la bicolor), como símbolo de rebeldía y resistencia (socialismo marxista y anarquismo terrorista) expresa el rechazo a un orden social en el que la barbarie se extiende (¿hablan de la Siberia Extremeña de la II República?), los espacios de libertad se restringen (¿mandeee?), así como los derechos laborales y sociales (definitivamente no se han leído la Constitución); ese es el precario futuro que se ofrece al conjunto de los trabajadores, especialmente a jóvenes, mujeres e inmigrantes (ya estamos con el colectivismo de charanga y pandereta). La mayor deslegitimación del sistema proviene de la percepción del deterioro de las condiciones de vida (las nuevas tecnologías desaparecen, las viviendas se derrumban) y de trabajo (a la II República mandábamos a vivir a éstos), consecuencia implacable del neoliberalismo (tardaba en aparecer...). Los beneficios insultantes (lo explicamos: en los balances figura: capital: x millones de euros "joderos"; reservas: x millones de euros "¡que os den!"... ¿entienden lo de "insultantes" ahora?) de la banca (que ayuda a los que no tienen dinero a comprarse piso), grandes empresas (que emplean a muchísima gente) y capital especulativo (todo capital por definición lo es) contrastan con el descenso de los salarios (al parecer la revisión anual con el IPC de referencia no existe), la precariedad, temporalidad (el que quiera fijeza que sea funcionario) y la escandalosa carestía de la vida, los intolerables precios de la vivienda (en los países republicanos los precios de la vivienda se hunden), la nueva contrarreforma laboral que se anuncia, etc.

Para el republicanismo, los valores de justicia, libertad, igualdad y solidaridad son incompatibles con la política económica capitalista (la del mundo libre) que el Gobierno (elegido democráticamente) lleva a efecto. El capitalismo (sistema económico...) es la negación de la democracia (...sistema político, planos distintos).

Defendemos la laicidad del Estado (faltaría plus), de forma que las creencias religiosas queden en el seno de la conciencia personal de las gentes (es lo que sucede actualmente). Igualmente afirmamos que la educación pública debe ser laica (y diseñada en las logias), sin asignaturas de religión (con asignaturas de ciudadanía republicana), ni privilegios para ninguna confesión religiosa (mandeanos incluidos). No se puede seguir argumentando que los Acuerdos con la Santa Sede, de 1976 y 1979, son un muro (para muros, el de Berlín) insalvable para avanzar hacia una sociedad y una escuela laica. Exigimos (¿con cuántos votos?) su denuncia y derogación.

La condena de la Dictadura de Franco (y la de los Reyes Católicos, igualmente actual), que recientemente ha aprobado el Consejo Europeo y que aún no ha realizado el rey Juan Carlos (por algo será), sólo tendrá credibilidad (las credenciales las reparten los republicanos) si se declara la nulidad plena de todos los juicios militares sumarísimos por los que fueron asesinados, torturados y encarcelados cientos de miles de personas (incluídos los de Leovigildo). La restitución de su memoria (¿hasta cuándo?) exige romper el pacto de silencio (¿pacto, qué pacto?) que desde la Transición opera como una gigantesca (mega planetaria) “Ley de Punto Final”. Exigimos la recuperación de la memoria histórica (Paracuellos, Aravaca, Porlier, Ventas...) de aquellas personas que sufrieron cárcel (Eduardo López Ochoa), represión (Sanjurjo), muerte (José Antonio) o exilio (Ortega y Gasset) por defender la democracia (popular, soviética y moscovita) y la libertad (de la checa). Está pendiente desde hace 30 años, sin que el Gobierno haya cumplido aún su compromiso de 2004 de enviar al Congreso la Ley de Restitución de la Memoria (habrá otros asuntos prioritarios).

La llamada (porque lo fue) Transición mantuvo intacto el control de la oligarquía franquista (Chaves, Rubalcaba, Sonsoles Espinosa, Carmen Romero...) sobre el ejército, la policía y la guardia civil, en detrimento de sectores más comprometidos con la democracia (para esta gente todavía hay clases). Buena muestra de esto fue que la Ley de Amnistía de 1977, verdadera “ley de punto final” sobre los crímenes de la Dictadura no incluyó la reincorporación al ejército de los miembros de la Unión Militar Democrática (UMD) (como decía "La Bombi" ¿por qué seraaaa?). La clave de bóveda de la persistencia de toda la estructura de dominación (marxismo de escuela, para que no se quejen) económica, social y militar heredera del franquismo, es la monarquía.

Mientras la Constitución de 1931 (¿quién se acuerda de ella?) establecía la renuncia a la guerra (por decisión del Gran Oriente de Francia) para intervenir en conflictos internacionales, se nos mantiene en la OTAN y, 20 años después del Referéndum, estamos en la cúspide (mejor que estar en la cola) de su estructura militar, ocupando (?) países como Afganistán y con nuestro suelo plagado (vamos, que no podemos dar un paso sin toparnos con ellas) de bases militares de EE.UU. Se mancilla (vade retro, ¿desde cuándo el aristocrático honor es cosa de la izquierda?) así la independencia y la soberanía nacional (para lo que quieren más fachas que Franco, oigan), se facilitan las agresiones imperialistas (¿imperio, qué imperio?) a otros pueblos y el atropello de los derechos humanos, incluyendo el expolio realizado por las multinacionales españolas (tardaban también estas en salir), especialmente en América Latina (también llamada Hispanoamérica).

Llamamos a la ciudadanía a extender la movilización por la III República (lo lleváis un poco crudo), vinculándola con las luchas concretas del movimiento obrero (peor nos lo ponéis), estudiantil, vecinal (ale, que aquí cabe todo), y, en general de los movimientos sociales también llamados socialistas). Con la fuerza de la memoria (Paracuellos, Modelo, Porlier, Ventas, San Antón, Aravaca, Puente Vallecas, Cementerio Este, ch. García Atadell, ch. Fomento, ch. Bellas Artes, ch. Linces Republicanos...) de uno de los más destacados ejemplos de rebeldía (= sumisión a Stalin), de resistencia (al progreso) y de internacionalismo (= Komintern) que ha conocido la historia: el de las generaciones de hombre y mujeres (el paritarismo que tampoco falte) que en la Guerra Civil y la lucha contra la Dictadura (republicana) dieron su vida y su juventud por la libertad (roja, soviética, popular... ya saben) contra el fascismo (¿fascismo, qué fascismo?).

Firmantes:

Plataforma de Ciudadanos por la República
Coordinadora sindical
Plataforma de ciudadanos por la República de la comarca de Manzanares
Agrupación Republicana de Coslada
Coordinadora estatal de Solidaridad con Cuba
UCR
UJCE
Plataforma sindical EMT (PS)
Organización Comunista Octubre
Asociación Pablo de la Torrente Brau
Organización Comunista de Cataluña
Organización Comunista del Pais Valenciano
Colectivo Comunista 27 de Septiembre
PCPE
Unión Proletaria
Corriente Roja
CJC
CAES
CAUM
Izquierda Republicana
Asociación Manuel Azaña
Izquierda Castellana
PRT-IR
Asociación de debates y solidaridad
Alianza de intelectuales antiimperialistas
MIA
Plataforma Castellonenca 14 de Abril por la III Republica
Asamblea contra la Globalizacion y la guerra
Mesa de Refundación de Cataluña
Colectivo republicano de Euskal Herria “Euskal Herriko talde Errepublikanoa”
Agrupación Universitaria “Carlos Marx”
Plataforma Publica por la Republica de Granada
Plataforma Ciudadana de Cantabria por la III Reapublica
Plataforma de Ciudadanos por la Republica de la Región de Murcia
Coordinadora de Valencia? (tiene que confirmarlo Jose Manuel Chia)
Sodepaz
Estrella Roja (acaban de remitir el ingreso)
Ciutadans er la Republica -Pais Valencia
Liberacción LGTB

Secretaría de Orden Público de Madrid en la guerra civil
Carceleros de Porlier, San Antón y Ventas
Mandamases de las checas de Fomento y Marqués de Riscal
Dirección General de Seguridad de la zona roja
Asociación de carniceros de Paracuellos del Jarama
Los Linces de la República (republicanos fetén, fetén)

Autor: Smith
Publicado el 15 de abril de 2006 

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